el alcohol

El consumo de alcohol para la salud

Aunque a veces se intente justificar el uso del alcohol afirmando que la cirrosis hepática se debe más a una carencia de prótidos que a la intoxicación alcohólica, numerosas observaciones científicas han demostrado, sin dejar lugar a dudas, que el alcohol ejerce la más nefasta influencia sobre todos los órganos en general y sobre el hígado en particular.

Así, diferentes estudios, sirviéndose de una prolongada experiencia, precisan que de 80 casos de cirrosis observados, 76 se debían al alcoholismo.

Por otra parte, sería sorprendente que el poder esclerosante del alcohol no se ejerciera en detrimento del tejido hepático.

Los vasos son los primeros en endurecerse, obstaculizando la libre circulación de la sangre y ocasionando la acumulación de los desechos que el hígado se esfuerza en neutralizar.

Las células de éste, mal oxigenadas y mal alimentadas, se deterioran y mueren, por lo que los tejidos se esclerosan y las funciones se perturban.

De esta forma, la sangre no afluye libremente al corazón y a causa de esta estasis se produce un trasvase de plasma al abdomen, dando lugar a a aparición de una hidropesía.

La intoxicación alcohólica no tiene como único origen el alcohol destilado, sino también el vino y todas las bebidas más o menos alcoholizadas.

La persona que bebe cada día un litro de vino de 10°, absorbe el equivalente de 1/10 de litro de alcohol puro, lo que eso significa que cada 10 días bebe un litro de alcohol de 100°.

Esta irritación continua puede llegar a producir una cirrosis hipertrófica: el tejido conjuntivo (de relleno) prolifera en detrimento de las células constitutivas normales, causando un aumento de volumen de la glándula (hígado grueso) con todas las perturbaciones de las funciones que esta degeneración acarrea.

Al igual que el vinagre, el alcohol eleva la cantidad de colesterol de desasimilación presente en la sangre, y contribuye así a una intoxicación general.

Basta poner alcohol en los alimentos para que las vitaminas de éstos se vuelvan inactivas; esta es la causa de las carencias por inhibición.

lgualmente, el alcohol constituye un obstáculo para la síntesis de la vitamina A, que el hígado efectúa a partir del caroteno.

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