La alimentación natural y racional del hombre

Hoy en día hay una lucha abierta entre dos civilizaciones, la natural y racional, contra la artificial y patológica.

El hombre de vida sedentaria y de lujo, el de los platos cremosos y refinados, es el que generalmente desprecia la vida natural y los alimentos también naturales, como por ejemplo, la cebolla, el ajo, la lechuga, etcétera, para calificar de buenos sus platos carnívoros y naturalmente, éste es el que enferma prematuramente.

Toda la verdadera sabiduría nos dice que la verdad hay que verificarla en dos dimensiones y dos espacios de tiempo, en la lejana y en la inmediata.

Los que sólo sienten la vibración de su mundo no están capacitados para comprender la gran verdad de la vida, así como los que sólo quieren alumbrarse con la luz de la lámpara de su casa, jamás comprenderán la gran magnitud de la Luz del Sol, y sin embargo, reafirman y gritan que la única luz es la que alumbra su casa.

Otros creen que la única sabiduría es la de su Escuela, y se apartan y se alejan creyendo al otro un ignorante, un fanático y un dogmático.

La más grande sabiduría está en la Naturaleza y en las leyes Naturales.

El hombre que huye o se aparta de las leyes de la Naturaleza, no le gustan los alimentos naturales como la cebolla, el limón, el ajo, la zanahoria, y para justificarse dice que son indigestos.

En su ignorancia no sabe que justamente la ciencia moderna, positivamente la química biológica, nos demuestra cómo estos alimentos naturales, los más despreciados quizás, son los más sanos, los más fáciles de digerir, los más ricos en vitaminas y los más medicinales, justamente los que más necesita el hombre.

El lujo, el ocio y los vicios han desnaturalizado la vida del hombre, y ésta se ha degenerado.

Su degeneración no le hace ver las cosas de la vida más que bajo un punto de vista artificial, invirtiendo los términos, o bien trastornando su estado de conciencia.

El estado normal y natural del hombre, es vivir sin el vicio, porque no es una necesidad fisiológica y biológica el vicio de la bebida, el vicio de fumar, el vicio de las comidas de carnes, ya que el hombre no es carnívoro, sino que es frugívoro.

La alimentación natural y racional del hombre es la de frutas, verduras, ensaladas, raíces, cereales, vegetales, bulbos, féculas, leche, miel, etc.

Pero el hombre, hoy, está intoxicado y debe depurarse por medio de los productos naturales, y entre ellos tenemos la cebolla, el ajo, el limón, la naranja, la piña, la manzana, etc.

Los alimentos predilectos de la humanidad enferma, son las carnes y los refinados por la industria, que más tarde, en el florecimiento de la vida, nos han de traer la diabetes, la tuberculosis, el estreñimiento, las hemorroides, la parálisis de la rítmica cardíaca, y otras enfermedades.

Los alimentos preferidos por los que siguen las leyes naturales son las cebollas, el ajo, el tomate, los hinojos, las frutas, los oleaginosos, etc.

Estos alimentos sencillos y sanos, curan, combaten y evitan las enfermedades y regeneran y rejuvenecen a los órganos enfermos.

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