Enfermedades de la boca y de la faringe

Enfermedades de la boca y de la faringe

Las enfermedades más frecuentes de la cavidad oral son de naturaleza inflamatoria, especialmente comunes en la lengua y labios, y enfermedades de tipo parasitario.

Estomatitis y estomato faringitis

Se conocen distintas variedades clínicas, según el agente patógeno causante de la inflamación.

Las estomatitis catarrales producen procesos inflamatorios que afectan las encías, la cavidad oral, las mejillas, el paladar y la lengua, por partes iguales.

Se trata de congestiones y tumefacciones de las mucosas con abundante exfoliación de los estratos superficiales de las mismas y una producción anormal de mucosidades.

La mayor parte de las veces se deben a caries dentales o a la ingestión de comidas o sustancias tóxicas.

La estomatitis aftosa, caracterizada por placas amarillentas, algunas veces ulceradas, circundadas por un halo rojizo, sobre la lengua, el paladar o las encías, es debida a procesos infecciosos de distinto origen, muchas veces desconocido.

Las estomatitis tóxicas especialmente en esta época de los antibióticos, se verifican con harta frecuencia:.

Una dosis excesiva o errónea de antibióticos, por regla general de los más recientes, de amplio espectro de acción, destruyen de una forma global la reserva vitamínica del organismo, hace disminuir las defensas y favorece la aparición, en toda la mucosa oral de enrojecimientos difusos, de pequeñas pero dolorosas ulceraciones, muy a menudo sangrantes, la lengua, en forma especial, asume unas con el nombre de lengua de frambuesa.

El Noma es un grave proceso destructivo de las paredes de la cavidad oral, que se inicia al nivel de los ángulos labiales, con la presencia de manchas, rojizas en su fase inicial y después negruzcas, y tiene una rápida extensión bilateral, llegando a perforar las mejillas.

Unido a estas manifestaciones locales se observa un gravísimo estado de intoxicación del organismo, con complicaciones bronco-pulmonares que conducen, rápidamente a la muerte.

Se manifiesta, en mayor proporción, en los niños, en climas de tipo nórdico y en los adultos.

Parece debida a la presencia de espiroquetas espirilos y bacilos de tipo diftérico.

Glositis

Son generalmente, trastornos secundarios debidos a enfermedades de otros órganos, especialmente del tubo digestivo, hormonales o infecciosas.

Se caracterizan por una tumefacción dolorosa de la lengua que, generalmente, aparece enrojecida, desescamada y llena de pequeñas ulceraciones.

Entre las enfermedades más características de la lengua, hemos de recordar la leucoplaquia, caracterizada por la presencia de manchas blancuzcas, relucientes, dura y poco dolorosas, que se localizan de preferencia en zonas que son objeto de estímulos irritativos crónicos (por ejemplo, en los lugares donde se acostumbra a apoyar la pipa) parece que con mayor frecuencia son víctimas los fumadores.

Tumores de la lengua

Desgraciadamente no son raros, especialmente el cáncer de tipo epitelial.

Los fumadores parecen presentar una especial predisposición para la enfermedad, no sólo por la acción de la intoxicación, sino por la continua acción de estímulos mecánicos locales.

También los masticadores de tabaco, hoy día costumbre no frecuente, lo sufrían hace años, con particular predilección.

La mayor parte de las veces se manifiesta en el dorso de la lengua, en situación casi marginal, bajo el aspecto de una ulceración oval, o una grieta, con nódulo indurado, que tiene una rápida expansión, tanto en profundidad como hacia los tejidos vecinos, muy frecuentes y peligrosas son las metástasis de las glándulas laterales del cuello, las hemorragias.

El paciente se depaupera rápidamente, se anemiza y se aproxima a la muerte por caquexia.

En la lengua puede aparecer un tumor benigno, llamado ránula, que es un quiste que se localiza en la parte inferior del órgano, hacia el frenillo y tiene un origen, casi con certeza, congénito.

El quiste se presenta desde el momento del nacimiento y va creciendo lentamente mientras el individuo llega a la edad adulta, es completamente susceptible de curación con la extirpación quirúrgica.

Enfermedades de las glándulas salivares

Consideraremos en primer lugar las alteraciones del mecanismo de secreción, la sialorrea, que consiste en una hiperproducción de saliva, muy molesta y abundante, que obliga al paciente a tragarla continuamente y escupirla, y que está unida a la presencia de alteraciones del sistema nervioso central, bastante frecuentes la enfermedad de Parkinson o a las estomatitis de origen tóxico.

También la dolencia contraria (o hiposecreción salivar) no es una alteración primaria sino que va ligada a distintas causas, enteritis que producen abundantes pérdidas de líquidos o administración de medicamentos de acción depresora sobre el nervio vago, como la atropina.

Se manifiesta bajo el aspecto de una anormal sequedad de la garganta y de la lengua, que muchas veces produce ulceraciones.

Entre las enfermedades inflamatorias de las glándulas salivares recordaremos que la más importante es la parotitis epidémica, conocida vulgarmente con el nombre de paperas, que ataca sobre todo a los niños.

Algunas enfermedades infecciosas, como el tifus, pueden ocasionar inflamaciones agudas de las glándulas en cuestión, transformándolas en amasijos purulentos.

Las inflamaciones especificas son, en cambio, mucho menos frecuentes, esto es válido para la tuberculosis y la sífilis de las glándulas salivares.

Una enfermedad bastante frecuente es la formación de cálculos o sialolitiasis, debida a la localización de pequeños cálculos calcáreos en la parte interna de los canales de secreción glandular especialmente del conducto de Stenon, que lleva la secreción de las parótidas a la cavidad oral.

Se manifiesta como una tumefacción localizada en la glándula muy dolorosa de lo que se deriva su nombre de cólicos salivares y puede diagnosticarse la presencia de cálculos por medio del examen radiográfico.

La única terapéutica posible en la mayor parte de los casos es la extirpación quirúrgica.

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